La casa asediada.

Todo poeta, creo, deberá emprender tarde o temprano, el viaje que le permita alcanzar esos ejes centrales que se encuentran adormecidos en los confines del pensamiento, del sentimiento. En otra oportunidad, yo he explorado ciertos tesoros tales como el amor, las conversaciones que se suceden entre las piezas del ajedrez, la tristeza, la desdicha, la impotencia, las huellas que han dado mis pasos para llegar a este puerto que hoy soy. Y sin embargo…, soy consciente de que acaso, los más profundos…, aquellos que me quitan el sueño y condicionan mis ojos, aún se encuentran vírgenes. La clave de mis versos, la resultante que me arrojará cierta noche aún invisible en algún punto del futuro, me incita a que me embarque en esta empresa. En los pasillos de esa casa, que me ha visto crecer, que me ha bendecido con su silencio, con las voces de mis hermanos, con la ausencia de mi padre (fallecido), con el calor de mi madre, con la pertenencia a cierto barrio, con los besos en sus calles, con las noches de frío, con las mañanas fuera de la escuela en una plaza, con el mate, con la crudeza, con las fiestas clandestinas, con el amor, con el abandono.

Víctima de mi condición social, pues creo, y si no me equivoco, la clase media de este país que habito, comparte ese punto en el mapa que nos aguarda incondicional. Los edificios de Palermo, se encuentran poblados por jóvenes de clase media, que desarrollan sus vidas lejos de las casas y los barrios que los vieron nacer. Personas que respiraron esas mitologías más allá de los límites de la capital federal, en el oeste, norte y sur, del conurbano, en la provincia de Buenos Aires…, Y más allá también, en pueblos de pocas manzanas y muchos silencios…, que deciden cambiar esos tesoros por los otros, por las noches con conglomerados de personas que de algún modo han de darle vida a esos otros dones, esas sombras que desfilan por la Capital de este país que habitamos, que nos habita.
Los años…, mejor dicho, los años que he empeñado a la creación de mis letras, me han devuelto a través de la reflexión, ciertas verdades o hipótesis, capaces de ayudarme a cumplir mis metas. ¿Cuándo es que triunfa una poesía?, ¿ Qué vara mide, y que criterios alberga dicha vara, acerca de una poesía bien lograda de otra malograda?. Dependiendo de los ojos que lean, se me ocurre que la clave se encuentra en la identificación del lector, en las palabras del autor. El lector, necesariamente hará un ejercicio criminal, es decir, se dejará seducir por los versos, siempre y cuando éstos encuentren términos familiares, y sentimientos propios expresados a través de las letras. Poco a poco, irá omitiendo conscientemente al sujeto que ha sangrado esos versos, e irá haciéndolos propios, se los irá apropiando consciente o inconscientemente. Comparto esta idea con quien lea, pues deseo diferenciarme de otras letras…, Mi poesía, no busca expandirse en multitudes de ojos…, Soy libre mientras escribo, pues hago caso omiso a esas trivialidades. Sé, que unos pocos podrán compartir la nostalgia que brota de esta poesía…, imagino…, defino su perfil, pero no lo comparto en estas letras…, dejaré, como siempre hago, que mis jueces dicten la sentencia…, después de todo, el título de este blog, hace referencia a ella.
Ahora sí, y luego de este innecesario preámbulo, comparto la poesía.

Demasto.






La casa asediada.


Crujen puertas y ventanas,
la tormenta azota
sin piedad las copas de los árboles,
oleadas…, hordas de vientos llegan prepotentes,
entristeciendo las hojas,
que caen impotentes.

La casa se encuentra asediada,
por la tormenta de esta noche,
y por la ausencia de los que ya se han ido irreparablemente,
buscando nuevos soles en Palermo,
apostando a la continuidad del linaje en las calles de Boedo,
o tal vez en los Zaguanes más lejanos,
de aquel otro arquetipo que han de llamar cielo.

Llega ese sonido omnipotente,
los muros no logran prohibirle la entrada,
llega el lamento hasta los oídos del poeta,
que ocasionalmente dormita,
en la habitación última de la casa.

Ecos que despiertan desde el olvido,
y que afirman que el tiempo ha pasado por la casa,
sonrisas renacientes pintadas en los rostros,
de aquellos que vuelven los domingos,
solamente para alimentar horas de conversaciones.

El tiempo ha logrado invadir todos los rincones,
las habitaciones en desuso,
las frías sábanas y las camas vacías,
el crujiente óxido en las bisagras,
las bibliotecas extrañando mi compañía.

Se oyen…,
los pasos del último soldado que ha de quedar en pie,
la madre ya sin marido y con la muerte ansiosa,
que se reconoce cansada en los espejos,
y que debe aún encontrar entre sus dones,
el modo más correcto,
para cumplir su contrato con la muerte.

El sonido que nace de sus tacos contra el suelo,
multiplicidad de símbolos y personas que conviven en una…,
la madre que me recibe con un beso,
la maestra que instruirá en las artes matemáticas,
la mujer que ha sabido despertar el deseo,
y el amor de un hombre que ha partido hacia los cielo.

La casa no es ingenua,
y por las noches sufre atroces pesadillas,
manos de arquitectos dibujando nuevos planos,
maquinas gigantes,
derrumbando las paredes.

Sus habitantes comparten el temor,
y se establecen asambleas
cuando la luna se hace dueña,
ajedreces, cuadros y llaveros,
muebles, libros, esculturas y acolchados,
se ocultan en bolsillos y carteras,
en baúles de automóviles,
buscando regresar a sus viejos amores.

Despiertan esta noche,
recuerdos de arrabales que no han sido olvidados,
las adolescentes piernas de aquella que me bendijo con su noviazgo,
escabulléndose entre silencios,
sólo para amarme sobre esta misma cama…,

Las calles, el barrio, los vecinos,
la mujer que barre incesante
molesta por las hojas de mi tilo,
el amor que desaparece en el sexo de una casa contigua,
dando paso al gris del asfalto por la ventana,
para hacer nido en el corazón marchito de quien mira.

Miro por la ventana,
y vislumbro rostros de personas ajenas a mis ojos…,
y es que el tiempo también ha invadido las otras casas,
las niñas han crecido y me miran ansiosas…,
los niños ya no son niños,
y me lanzan miradas desafiantes.

A diestra y a siniestra batallan…,
los recuerdos y las nuevas realidades,
huellas de niños que ahora recorren los pasillos,
y que atesorarán en forma de recuerdos,
esta casa que hoy se muere.


Nuevos barrios albergarán antiguos pasos,
eslabones de una infinita cadena de pupilas,
bifurcaciones de destinos que se besan,
en ese otro laberinto de personas,
que caminan por las calles de la ciudad.

Me entristece reconocerlo,
y sin embargo no puedo negar mi lejanía,
mis horas ya no se suceden entre estas paredes,
mis ojos ya no conversan con este pasado.

Vivo hoy…,
el futuro que ayer se dibujaba en mis sueños,
que compartía con mis cómplices hoy envejecidos,
continúan crujiendo las ventanas, las bisagras…,
alguien golpea la puerta de la habitación,
afuera la lluvia no cesa su caída…,

El día ya se ha despertado muy a pesar mío,
son las seis de la mañana…,
mis ojos no han dormido ni lograrán hacerlo,
ha madurado el sábado,
me ofrecen el desayuno y lo acepto.

Ya vestido…, pueblo mi bolso con los vestigios de esa historia,
un rey de plata, dos libros y una gastada fotografía…,
pido un paraguas, me invitan a quedarme un día más…,
desisto, doy un beso y salgo a la calle.

Pensando en las lágrimas que brotan de los muebles,
en los ojos de mi madre que me despide desde el hall,
contemplo el cambio que han sufrido las veredas…,
me invade la tristeza, la nostalgia,
apresuro mis pasos,
ya doblo la primer esquina.

Regreso a Palermo pero sin mi corazón,
se ha quedado perdido
en algún rincón de esa casa,
asediada…,
por la lluvia, la ausencia y la soledad,
por las pocas noches que le quedan,
por el tiempo que ya la ha vencido,
aunque ella se niegue a aceptarlo.

1 comentarios:

Común dijo...

Hola!!!!!!

Necesito todo tu apoyo, pasa por casa y la ves con tus ojos, con tu mirada crítica, que puedo mejorar, a quien puedo reportear..................un blog argentino por otro argentino:

Porque el miércoles 05/08/09 a las 13 hs, (de Argentina) nos harán un reportaje en radioblog, desde España?? Digo nos harán porque mi blog habla de nuestro país y de las personas comunes que vivimos aquí, además si te gusta podes votarnos en latinoamericanos,..................puedes entra en esta dirección http://juan-duque.blogspot.com/y activar el audio y mientras yo hablo vos podes hacer preguntas en comentarios.

Un súper abrazo de oso.