Obstinación del ser.

Me refugio en la sombría metáfora,
en el inexpugnable símbolo que dice todo y nada,
luz y oscuridad,
y allí lo ves,
el sabor amargo que te devuelve la voluntad.

La obstinación de perseverar en un ser,
la cornisa, el umbral, la soga que sostengo con mis manos,
la corriente del mar de la locura que aprende mi lenguaje,
y allí lo ves,
allí estás,
aquí estoy.

Perseverando obstinadamente.

2 comentarios:

De poesia y otras cosas más dijo...

perseverando obstinadamente, dolor o gozo?

demasto dijo...

Acaso pueden disociarse? Yo creo que no. Diré apenas... un dolor hermoso.

Un gran saludo!