Rayo de luz que florece en la ciudad.

Ella es un rayo de luz,
que embellece la casa con su desnudez,
y perfuma las sábanas como el profundo jazmín,
con una taza de chocolate caliente en las palmas,
y una boca de plegarias cumplidas
que hechizan mis labios,
y vuelven sedienta mi piel.

Ella es una lluvia que florece en la ciudad,
y me acaricia con su claro manantial
de besos despiertos que saben a mar,
y de sonrisas ardientes que funden el hierro,
de la ingenua coraza que antes,
había anidado en mi pecho,
enarbolando un opaco nunca más.

Ella es un viento que sale a bailar,
con las cenizas de mis besos truncados,
y trae consigo un pincel
y un gorro de papel diario improvisado,
y de sus ojos nacen los colores que del arco iris ha hurtado,
para volevr a colorear el corazón,
que con dulzura sostiene entre sus manos.

1 comentarios:

De poesia y otras cosas más dijo...

que hermosos pensamientos, y que féliz la poseedora de semejante inspiración