Adiós rubia...

Blog de Poesías, Poeta Demasto.

A mi criterio, estas líneas que comparto no califican como una poesía. Considero que la poesía debe ser mucho más que una simple y vana expresión de sentimientos. La poesía es la potencialidad de explorar distintos mundos a través del arte de las letras y de las construcciones. Un desafío al intelecto a través de la belleza. Otros poetas, y si mi soberbia no me engaña (alguién ya ha dicho lo mismo no?), hemos podido lograr algunos versos merecedores de aprobación según este criterio.

Y sin embargo, esta noche en que le he escapado al rutinario plan de porros, besos y sexo sin amor, intentando lograr letras que me justifiquen, me he encontrado con un paredón tan recurrente como frustrante: "Ausencia de inspiración"


Entonces,revolviendo algunos cofres, me encontré con esta carta de despedida sumamente desprolija y arrugada. Sin letras que puedan enorgullecerme ni definirme como poeta. Por vicio, como de costumbre, la he escrito en forma de versos, aunque en realidad, debería haberlo hecho en prosa.

La comparto, quizás para los lectores del blog, o tal vez, pues presiento que ella tampoco me ha olvidado, y desde su orilla de besos amargados y tristes, junta coraje en silencio con el plan de reabrir el libro y escribir un nuevo capítulo. ¿Estaré en lo cierto princesa?, ¿

A los otros ojos, con los que me he portado sumamente mal, les pido que no me condenen al exilio..., es simplemente un pensamiento nostálgico el de esta noche, destinado a esfumarse con el alba.

Sin más preámbulos...,

Adiós, rubia.

Dentro del cofre,
Ese que cobija mis pecados y errores,
Hay uno nuevo que he descubierto esta noche,
Yo, que pensé que ya los conocía a todos,
He encontrado en una filosa copa oculta,
Este amargo trago de olvidos necesarios.

Tú princesa no has aprendido,
Del poeta que alguna vez ha cantado,
La antítesis entre el amor y la cobardía,
Y en cambio has decidido,
Adoptar a la reinante.
Y olvidarte de los arrabales.

No voy a ser distante en mis versos,
Y es por esto que reconozco,
La tristeza en mi pecho y en mis versos,
Yo que tanto dolor he provocado,
Hoy me encuentro amargo,
Y tan oscuro como la noche que me cerca.

Tendría que tener fuerzas…,
Al menos para hacer el intento,
Sin embargo esta brisa me ha golpeado,
Tan a fondo como si fuera un tornado.

Alguien te ha dicho alguna vez,
Que nadie a muerto de amor,
(Siempre he querido creerme ese cuento)
Pero deberías estar en mi piel,
Para conocer que es lo que siento.

Y así como Joaquín,
Ha sabido escribir sus despedidas,
Déjame tomarme el atrevimiento,
De poder acercarte la mía.

Me quedo con algunas cosas…,
Tus ojos, tu sonrisa y tus pensamientos,
El sur, (que nuevamente me ha robado el corazón),
Tus venidas a mi casa,
Las charlas y el mágico milagro que es abolir el tiempo,
Pero lo más importante de todo,
Te juro que han de ser tus besos.

No seremos dos en la ciudad,
No serás mi rubia de la cuarta fila,
Ni tampoco mi caso de la rubia platino,
No iremos a ningún cantobar,
Ni tampoco reinaremos en el frío del invierno.

Simplemente has sido eso,
Eso que yo no me quise resignar a aceptar…,
Y que simplemente has sido…,
Me duele decirlo y aceptarlo,
Pero tu distancia ya lo ha sentenciado,

Así que debo mostrar mi hombría,
Y recordarte a partir de este día,
Como un ave de paso,
Tan similar a las otras,
que me han sabido alegrado de a ratos.

O al menos eso,
es lo que ha sentenciado,
tu pequeño y cobarde,
pero brillante corazón.

Me encantaría no abandonar esta batalla,
Y pedirte que nos recuerdes…,
Que te olvides de tu psicóloga y del tarotista,
Y que me llames como siempre,
Para darle forma de besos,
A esto que nos late.

Pero no podemos decir que hemos tenido una historia,
Pues para eso es necesario el milagro del amor correspondido,
Yo simplemente te he marcado el camino,
En el que finalmente podrías haberlo conocido.

Princesa,
Hasta aquí hemos llegado,
Tomo esto como el punto final y nada más que eso,
Seguro seguiré conversando con tus amigas…,
Aunque no creo que lo haga contigo,
Ni tampoco que podamos seguir siendo amigos.

Tú no me conoces lo suficiente,
Pero esto de escribir,
Para mí se ha vuelto un rito,
Es un pacto conmigo mismo,
Que me ayuda a poner fin,
Y a buscar nuevos caminos.

Así que has todo lo que tengas que hacer,
Y juega todo lo que tengas que jugar,
No derrames ni una lágrima por estas letras,
Pues no soportaría hacerte llorar.

Te parecerán extrañas estas sentencias…,
Quizás te parezcan demasiado,
Y tal vez fuera de lugar…,
Pero cuando yo decido jugar a este juego,
Debes saber que lo hago sin titubeos,
Cuando yo te decía que estaba prendido fuego,
Eran llamas que me incendiaban todo el cuero.

No te sientas culpable preciosa,
Y es de corazón que te lo pido,
Sabes que mi pecho es fuerte como el roble,
Aunque mi alma quede a merced de tus suspiros.

Encontraré otros soles y otros lagos,
Otras montañas y otros besos,
Otra princesa con quien compartir los mates,
Y las tardes de un febrero desvalido.

Así que deberé resignarme a ser,
El mismo pirata cojo que siempre he sido,
Y volveré a jugar el juego,
Hasta que otros ojos como los tuyos se hagan presentes,
Y mi corazón se pierda nuevamente,
En los mares de la tristeza por el amor,
Que no quiso ser correspondido.

Me despido ya, Princesa,
Seguramente con abecedarios por decirte todavía,
Y es que la madrugada ha comenzado a decirme,
Que es tiempo de concluir el rito.

Te pongo al tanto de los pasos,
Ya no tengo tus números,
Y en tu msn seguramente un no admitido,
El yo conciente los ha deleteado,
En un acto de supervivencia,
Para evitar viejos caminos.

Ya las cinco me condenan,
Y el atroz canto de los pájaros me arrincona en mi jueves,
Te juro que en otro momento te hubiera esperado y conquistado,
Pero el tiempo apremia,
Y los corazones deben protegerse.

Sin embargo quiero dejar claro,
Que estas despedida no deberá interferir en rencuentros sureños,
Que quede entre nosotros solamente,
Y yo te prometo,
Que si se produce un reencuentro de a seis,
No te buscaré,
Ni haré nada que interfiera,
Por respeto a tu historia de amor y brillo,
Esa, que has querido recuperar en Buenos Aires.

7 comentarios:

Iris dijo...

Una carta triste, pero muy bien escrita y me atrevería a decir que oculta muchos sentimientos; tú dices que no es poesía, pero considerarla prosa considero que la deja coja. Un saludo.

Demasto dijo...

Iris,

Cada comentario tuyo vale por mil!, gracias por pasar por mi casa.

Saludos!
Demasto.

Ivana Uez dijo...

Uno encuentra cierta certeza ante el sí (tan claro) y el no (tan rotundo) de la carta de tarot.

¿Has preguntado qué carta sale cuando alguien pregunta por vos?

Es otro tipo de magia o
des-creencia...

Pucha que escribes harto!

Anónimo dijo...

vendería cara esta derrota,

demasto dijo...

Sí si, es cierto. Mi coraje también cabe en la pestaña de un ratón...

Anónimo dijo...

Si bien es cierto, que vivimos otros tiempos tampoco es menos cierto, que es hoy en día la mujer espera y añora una actitud mas osada o más valiente de parte de su hombre... claro que hay que entender que hemos evolucionado y antes era mas difícil acceder a una mujer... pero bueno hay que vivir y aprender. Gracias por publicar este blog. Un placer

Anónimo dijo...

Si bien es cierto, que vivimos otros tiempos tampoco es menos cierto, que es hoy en día la mujer espera y añora una actitud mas osada o más valiente de parte de su hombre... claro que hay que entender que hemos evolucionado y antes era mas difícil acceder a una mujer... pero bueno hay que vivir y aprender. Gracias por publicar este blog. Un placer