Todavía sin el sol sobre corrientes,
amanece moribundo el corazón,
pasa un taxi perdido y solitario,
pasan días, pasan noches,
y yo sin saber nada de vos.
Reflejado en la ventana de mi cuarto,
veo labios que me protestan por tus besos,
veo amor, veo humo, veo fuego,
siento adentro el hambre de tenerte,
siento triste,
el frío de perderte.
Bienvenido al Blog "De Ocasos, Albas y Sentencias"
Estoy prostituyendo mi pluma en otros lares.
No me juzgues,
no me extrañes.
No me juzgues,
no me extrañes.
Un mal presagio.
Publicado por Demasto en 18:53
Etiquetas: poesia amor triste
Compártelo:
|
|
|
|
|
|
Entradas relacionadas:
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)










0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada