Cuatro años tiene tu vida

Cuatros años tiene tu vida,
veintidós de incertidumbre la mía,
nuestro vínculo era mi princesa,
nuestro vínculo murió,
cuando ella partió,
olvidando decir adiós.

Y en alguno de los últimos llamados,
me contaron que preguntas por mi,
que extrañas a tu tío,
título que nunca quise aceptar,
y que termine aceptando fascinado.

Este estar escribiéndole al futuro,
resulta un tanto confuso,
y si lo estoy haciendo,
es para calmar a mi corazón,
sin pretextos escondidos.

Y quiero que llegues a esta verdad,
al menos con veinte años,
ni uno menos,
quizás alguno más,
quizás siendo víctima,
quizás siendo verdugo,
quizás sufriendo,
quizás siendo feliz.

Quizás a tus veinte,
yo estaré en mis cuarenta y seis,
quizás estaré,
quizás no lo esté.

Quizás encuentres un horizonte,
quizás encuentres alguna pasión,
quizás le escapes a la felicidad,
quizás tus genes te condenen.

Quizás tu madre te transmita,
las propias experiencias de su corazón,
y te enseñe a no equivocarte,
a no encadenarte a lo seguro,
a darle rienda a tu corazón,
y no desperdiciar tu vida,
y deprimirte por las tardes,
recordando todo lo que pudo ser,
pero nunca se atrevió a ser.

Y tu tía,
mi princesa,
la mujer que nunca pudo superar,
las terribles catástrofes del pasado,
los terribles recuerdos,
las terribles traiciones de su sangre.

Esa que nunca pudo mirarme a mis ojos,
y contarme su verdad,
la que me confundió con un arcángel,
mientras mi corazón se iba marchitando,
con cada beso que le regalaba.

Tu fantasía de ser princesa,
que original fascinación,
tu casita de muñecas,
tu varita de estrellas,
con la estela de tu inocencia.

Y de tu progenitor,
no tengo mucho que decir,
tampoco tengo intención de hacerlo,
sin embargo no lo compadezco,
típicamente la historia se repite,
y el sufrimiento que sufrió mi princesa,
también lo sufrirá tu madre,
también lo sufrirás tú.

Y quizás no me recuerdes,
y quizás no tenga sentido,
estar en la oficina,
escribiéndole a tu corazón,
quizás está demás,
pensar en tus pensamientos.

Este príncipe exiliado,
con más tristezas que antes,
con una lección aprendida,
con la necesidad de olvidar,
completamente a tu sangre.

Pero de las malas experiencias,
siempre debemos quedarnos con algo,
una advertencia, una enseñanza....,
y yo tomé una fotografía,
con el lente de mi corazón.

Tú tienes una capa azul,
un cetro color manzana,
y unos ojos llenos de esperanza.

Mi princesa, mi campanita,
el corazón más tierno del mundo,
y la increíble risa arpía,
que podría desatar,
la ira del Dios más bondadoso.

Tu madre, mi mejor anfitriona,
un corazón con tristezas,
el anhelo por la vida,
y el amor más profundo por tus ojos,
la compasión, el cariño y las caricias,
destinadas exclusivamente,
para la princesa más hermosa del mundo,
para la de capa azul,
para la de cetro color manzana,
para la del corcel blanco,
con el arco iris en su pecho.

Y en este enero del 2006,
este príncipe frecuenta otros besos,
pero nunca podrá encontrar otras princesas,
porque ustedes tres lo eran,
los seis ojos de Villanueva,
las caricias de tu tía,
las comidas de tu madre,
y los abrazos de tu alma.

Felices cumpleaños,
felices años nuevos,
felices casamientos,
felices aniversarios.

Felices verdades,
felices traiciones,
felices engaños,
felices tentaciones.

Felices arrepentimientos,
felices abrazos,
felices primaveras,
felices arrabales.

felices aquelarres,
felices despedidas,
felices novedades,
felices olvidos.

Felices alegrías,
Felices tristezas,
felices tardes de otoño,
felicidades en tu primer beso.

Surca los campos en tu corcel,
olvida las cadenas,
olvida las envidias,
destierra los dolores.

Vive dueña de tu vida,
olvida las restricciones,
construye una caja de bombones,
dibuja un arco iris con tu sonrisa.

Olvídate de este príncipe,
olvídate de este poeta,
olvídate de este exilio,
pero nunca dejes que te quite,
completamente de mi corazón.

Así se despide este báculo,
sin corcel, sin trono ni corona,
sin armadura sobre el corazón,
sin princesa a quien proteger,
sin sueños por soñar,
sin quererte extrañar,
estrenando camisa a rayas,
recomponiendo su maltrecho corazón,
armando uno a uno los trozos,
de esta fallida historia de amor.

Pero antes del punto...,
hazme “patito” por ultima vez,
grítame que te alce en mis brazos,
pídeme que te regale un juguete,
muere de celos por los abrazos,
a la princesa más tierna del mundo,
pídeme que te persiga por el parque,
que te lleve de la mano,
que te regale un conejo,
recíbeme con abrazos,
cuando llegué por la puerta.

Todo eso lo he guardado,
en un cofre de lágrimas,
te agradezco de corazón,
pequeña existencia de colores,
a tí, flopy,
a Lore,
y a Gi.

10 comentarios:

Hal Jordan dijo...

no se quien dijo alguna vez que hasta de la bosta se hacen ladrillos asi que supongo que estemos en lagrimas o barro nos transformaremos y algo se formara o se dejara como legado

Romi dijo...

Hay veces en que las palabras son agujas...un pinchacito que te estremece. Excelente comienzo, Demasto

Fosfenos dijo...

Musical, fluido, me gustaron los poemas y también el diseño de este blog, es muy apropiado. Saludos

Violetas dijo...

Me gusta éste tipo de poemas, realistas y profundos...así que los leí todos...saludos,,,

Anónimo dijo...

Hola Demasto; es un gusto enorme para mi poder decir que te he leído con interés, aun no las termino a todas pero prometo hacerlo esta noche, como pides; si gustas pasa por mis letras en http://elhiren.wordpress.com/ saudos poeticos para ti.
Elhiren

Anónimo dijo...

Un poema de gran emocion. Creo que en el hay varios poemas, a mi me ha sucedido asi.

Anónimo dijo...

danielomar
Escrito feb 22 2006, 02:56
me he emocionado con tu poema, gracias. daniel

elena dijo...

Escrito feb 24 2006, 12:25
Impresiona la sucesión de frases, con ellas he podido encontrarme en una historia ajena, parece que era importante, que quedara expresado..

nena_reloaded dijo...

una historia muy conmovedora... me vi reflejada en ella.. te felicito. Abrazos.

evaluna dijo...

¡una gran historia!